Valeria García, egresada de Mujer Digital en Honduras, descubrió que el primer paso para transformar su futuro profesional fue atreverse a creer en sí misma. Con esa convicción, decidió abrirse camino en el sector tecnológico, un espacio donde aún persisten brechas de género, pero también grandes oportunidades.

Tras completar el programa, Valeria fue seleccionada entre decenas de postulantes para realizar una pasantía en una institución financiera, marcando así el inicio de su experiencia laboral en tecnología y consolidando un logro que hoy impulsa su crecimiento profesional.

«Mujer Digital me cambió mi vida, me abrió oportunidades, me hizo confiar en mí misma, y ahora pues, quiero ser una de las mentoras de Mujer Digital», comenta Valeria.

Su historia refleja el impacto real de la formación técnica, la mentoría y el acompañamiento de una comunidad que confía en el talento de las mujeres jóvenes. Mujeres que no solo acceden a nuevas oportunidades, sino que comienzan a proyectarse como referentes para otras que vienen detrás.