Lo que sí necesitas saber si quieres iniciar, reconvertirte o crecer en tecnología
Hablar de tecnología ya no es hablar de un solo tipo de trabajo ni de un solo perfil profesional. Hoy, el sector tecnológico reúne oportunidades en desarrollo, soporte, datos, infraestructura, ciberseguridad, análisis, cumplimiento, operaciones y gestión, y al mismo tiempo sigue transformándose con rapidez por la IA, la digitalización y los nuevos modelos de trabajo. Para quienes están considerando dar el salto —especialmente mujeres que buscan iniciar o redirigir su trayectoria— entender el mercado con realismo puede hacer una gran diferencia.
Mito 1. “Para entrar a IT necesitas haber estudiado sistemas o ingeniería”
Verdad: una formación técnica ayuda, pero no es la única puerta de entrada.
Cada vez más empleadores están moviéndose hacia modelos de contratación basados en habilidades y no solo en títulos o puestos previos. LinkedIn estimó en 2025 que un enfoque de contratación por habilidades puede expandir el talento elegible 6.1 veces a nivel global. En ciberseguridad, ISC2 también reporta que, aunque IT sigue siendo una vía tradicional, cada vez más personas llegan desde otros antecedentes y esos caminos diversos son considerados valiosos para el desempeño en el área.
Esto importa mucho para quienes están en transición desde administración, atención a clientes, derecho, auditoría, educación, logística o incluso áreas operativas. En tech no solo cuentan los conocimientos técnicos: también importan la resolución de problemas, la comunicación, la documentación, el análisis, el orden y la capacidad de aprender rápido.
Mito 2. “El sector tech es solo para programadoras”
Verdad: programar es solo una parte del ecosistema.
El mundo tecnológico incluye muchas rutas: soporte técnico, mesa de ayuda, QA, análisis de datos, administración de plataformas, redes, nube, experiencia de usuario, gestión de producto y, en ciberseguridad, áreas como monitoreo, gestión de riesgos, cumplimiento, gobernanza, concientización, respuesta a incidentes e identidad y acceso. CyberSeek, uno de los mapas de carrera más usados en ciberseguridad, organiza trayectorias desde roles de entrada y roles puente hasta posiciones medias y avanzadas, y muestra que el campo no se reduce a un solo perfil técnico.
Para muchas mujeres que inician en este sector, las mejores primeras oportunidades no siempre están en el puesto “soñado”, sino en roles puente que permiten entrar, entender el lenguaje de la industria y acumular experiencia relevante.
Mito 3. “Todo trabajo en tecnología es remoto”
Verdad: no todo es remoto, y tampoco todo es híbrido.
La flexibilidad sigue siendo importante, pero el mercado no se comporta de forma uniforme. Flex Index reportó en 2025 que 66% de las empresas en Estados Unidos todavía ofrecían alguna forma de flexibilidad de ubicación, pero 34% exigían presencia de tiempo completo en oficina. Stanford, con datos del Survey of Business Uncertainty, también encontró que solo 12% de los ejecutivos con esquemas híbridos o remotos planeaban imponer un retorno a oficina en el siguiente año; es decir, la flexibilidad sigue viva, pero convive con esquemas presenciales e híbridos.
Además, la preferencia personal tampoco es igual para todas. Gallup encontró en 2025 que la Generación Z es la menos inclinada al trabajo totalmente remoto entre los empleos que sí pueden hacerse a distancia: solo 23% lo prefiere, frente a 35% en generaciones mayores. Esto ayuda a romper otra idea simplista: trabajar en tech no significa automáticamente trabajar desde casa todos los días.
Mito 4. “Si no tengo experiencia en tech, no tengo nada que ofrecer”
Verdad: sí tienes con qué empezar, pero necesitas aprender a traducirlo.
Una transición de sector no significa borrar tu historia laboral, sino reinterpretarla. La experiencia en servicio, administración, procesos, ventas, auditoría, capacitación o coordinación puede convertirse en valor para roles tech cuando sabes explicarla en lenguaje de habilidades: atención al detalle, trato con usuarios, manejo de incidencias, seguimiento, documentación, priorización, control y mejora continua. LinkedIn concluye que la contratación por habilidades amplía el acceso a oportunidad, especialmente para jóvenes, personas sin licenciatura y perfiles no tradicionales.
En ciberseguridad, además, organismos como el Banco Mundial destacan la importancia de fortalecer rutas de entrada mediante capacitación, prácticas, pasantías y aprendizajes en el trabajo. Eso confirma que el sector no depende únicamente de “haber nacido en tech”, sino de construir evidencia progresiva de capacidad.
Mito 5. “Las mujeres ya están plenamente integradas en tech y ciberseguridad”
Verdad: ha habido avances, pero la brecha sigue siendo real.
ISC2 reportó en 2025 que las mujeres representan en promedio 22% de los equipos de ciberseguridad. McKinsey, por su parte, muestra que en el mundo corporativo las mujeres siguen perdiendo representación conforme avanzan en la jerarquía, a pesar de mejoras en la última década. Y la OCDE subraya que, aunque se ha reducido la brecha de acceso digital, persisten diferencias en habilidades, representación y confianza en los campos vinculados a la transformación digital.
No se trata de desanimarse, sino de mirar el contexto con claridad. El reto no es solo “entrar”, sino entrar con redes de apoyo, visibilidad, preparación y oportunidades reales de permanencia y crecimiento. Por eso programas con enfoque de inclusión y empleabilidad siguen siendo tan relevantes.
Mito 6. “En ciberseguridad solo importan las habilidades técnicas”
Verdad: lo técnico importa, pero no alcanza por sí solo.
El Future of Jobs Report 2025 del World Economic Forum señala que entre las habilidades con mayor crecimiento esperado están IA y big data, redes y ciberseguridad, y alfabetización tecnológica; pero junto a ellas también crecen el pensamiento analítico, la creatividad, la resiliencia, la flexibilidad y el aprendizaje continuo. ISC2 encontró además que, en el contexto de adopción de IA, los empleadores están priorizando habilidades transferibles como la resolución de problemas.
Dicho en simple: saber usar herramientas es importante, pero saber pensar, comunicar, documentar, priorizar y adaptarte también es parte del perfil que buscan las empresas. En muchas vacantes junior, esa combinación puede pesar bastante.
Mito 7. “Una certificación o un curso corto me garantizan empleo”
Verdad: ayudan mucho, pero no sustituyen la evidencia práctica.
Las certificaciones siguen siendo valiosas porque ordenan conocimientos, validan fundamentos y mejoran la empleabilidad. Sin embargo, el mercado también observa habilidades aplicadas, capacidad para resolver casos, portafolio, simulaciones, ejercicios, proyectos, prácticas y claridad para explicar lo que sabes hacer. CyberSeek muestra que los empleadores siguen observando combinaciones de educación, certificaciones y habilidades pedidas en vacantes reales; no es un mercado de un solo requisito.
Por eso, una buena estrategia de entrada no consiste únicamente en “acumular cursos”, sino en convertir el aprendizaje en señales visibles: CV bien enfocado, LinkedIn actualizado, evidencias prácticas, narrativa profesional clara y postulación inteligente.
Mito 8. “Mi carrera profesional debe ser lineal para ser creíble”
Verdad: las trayectorias laborales cada vez son menos lineales.
El dinamismo del sector tech premia la capacidad de adaptación. El World Economic Forum estima que cerca de 39% de las habilidades requeridas en el trabajo cambiarán o quedarán transformadas entre 2025 y 2030. Eso vuelve más normal que las carreras sean móviles y en constante actualización.
Esta idea también aparece en libros contemporáneos sobre carrera. The Squiggly Career plantea que las trayectorias actuales ya no siguen una escalera rígida, sino recorridos más flexibles y diseñados en función del aprendizaje y la oportunidad.
Entonces, ¿qué sí conviene asumir si quieres entrar a tech?
Que no necesitas llegar sabiendo todo. Que sí necesitas disciplina para aprender. Que una transición de sector es posible, pero requiere traducir tu experiencia anterior. Que no todas las vacantes serán remotas. Que el talento femenino sigue siendo necesario y todavía enfrenta barreras reales. Y que, en un mercado tan dinámico, empleabilidad es mucho más que una fase del programa: significa también mostrar evidencia, entender vacantes, adaptar tu perfil y sostener una rutina de autoaprendizaje y gestión activa.
Para nuestras Mujeres Digitales, esto tiene una lectura poderosa: no estás llegando tarde, no vienes “desde cero” y no necesitas encajar en un estereotipo para comenzar. El sector tech necesita más diversidad de trayectorias, más talento femenino y más personas capaces de aprender y moverse con el cambio. La ciberseguridad, en particular, sigue mostrando necesidad de talento, rutas de entrada diversas y un valor creciente para organizaciones de todos los tamaños.
¿Quieres iniciar tu camino en el mundo de la tecnología y no sabes por donde empezar?
Fuentes
- World Economic Forum, The Future of Jobs Report 2025.
- ISC2, 2024 Cybersecurity Workforce Study y artículo Women Comprise 22% of the Cybersecurity Workforce.
- LinkedIn Economic Graph, Skills-Based Hiring: Increasing Access to Opportunity (2025).
- McKinsey & LeanIn.Org, Women in the Workplace 2024.
- OECD, Digital Economy Outlook 2024, Volume 2: The potential of women for digital innovation.
- World Bank, “Hacking” the Cybersecurity Skills Gap (2023/2024).
- Stanford Report, Survey indicates work-from-home is here to stay (2025), y Flex Index, The State of Flexible Work (Q3 2025).
- Helen Tupper y Sarah Ellis, The Squiggly Career (Penguin).